
¿Por qué su calentador exterior no debería ser un producto desechable? He aquí la verdad sobre los calentadores exteriores: la carcasa metálica casi nunca se daña. Son los elementos calefactores los que terminan funcionando mal. Por lo general, cuando compras un calentador de alta calidad y resistente al agua (IP65), estás obteniendo un dispositivo bien sellado para evitar que entre lluvia o polvo. Eso suena genial… hasta que uno de los tubos calefactores se daña. De repente, te encuentras con un dispositivo sellado que requiere una reparación completa. Es un problema del cual nadie quiere tener que lidiar. Decidimos hacer las cosas de manera diferente. En lugar de soldar los tubos calefactores directamente en la estructura del calentador, los construimos como módulos independientes. Puedes pensar en ello como un sistema tipo “conectar y usar”. Si un tubo deja de funcionar después de cinco inviernos, no necesitas tirar todo el calentador a la basura. Solo tienes que quitar la junta, sacar el módulo dañado y colocar uno nuevo en su lugar. Sin necesidad de soldadura ni conexiones complejas. Con unas pocas herramientas básicas, ya puedes volver a usar el calentador. Pero hay un problema: mantener el calentador resistente al agua al mismo tiempo que facilitar su apertura es un equilibrio delicado. Resolvimos esto utilizando juntas de compresión y elementos de sujeción. Estos elementos evitan que entre viento y lluvia, pero no interfieren cuando es necesario realizar una reparación. También nos aseguramos de que la estructura del calentador mantenga los tubos en la posición correcta. Si los tubos están desalineados incluso unos pocos milímetros, el calor no se distribuirá correctamente, y en esencia estarías pagando solo para calentar el aire. La realidad de poseer estos calentadores a largo plazo Esta configuración significa mucho menos tiempo de inactividad. Puedes tener algunos tubos de repuesto en el cobertizo y cambiarlos en cuestión de minutos. Un consejo: ten cuidado al volver a armar el calentador. Asegúrate de que las juntas estén bien ajustadas. Si se deforman o se desalinean, la impermeabilización se perderá, y la próxima tormenta podría dañar todo el dispositivo. Tómate un momento para asegurarte de que todo esté bien sellado, y tu calentador te mantendrá caliente durante años.